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IPSA 2023: ¿RAZONES PARA ESTAR OPTIMISTAS?

Qué duda cabe, 2022 ha sido un año extraordinario para el IPSA. Mientras otros mercados como Desarrollados y Emergentes han caído cerca de 20% en dólares, el índice local ha aumentado más de un 10%. Si durante 2022 gran parte de este destacado rendimiento estuvo explicado por sobresalientes resultados corporativos, mirando hacia 2023 la pregunta es, ¿existen razones para estar optimistas respecto del IPSA?

La lista de variables que está incidiendo en el ánimo de los inversionistas de acciones locales es larga: inflación, tasas de interés, recesión económica, precio del cobre, nueva constitución, reforma tributaria, reforma a la salud, reforma previsional y nuevos retiros, por sólo mencionar los más relevantes. Además de numerosos, los componentes de esta lista son altamente inciertos, tanto en desenlace como en plazo.

La valoración actual del IPSA estaría reflejando este escenario bastante oscuro y altamente incierto lo que podría implicar una oportunidad de inversión. Así al menos parecieran indicarlo los principales ratios de valoración del índice que actualmente puede ser comprado a menos de una vez valor libro, a sólo siete veces su utilidad esperada y con dividendos del 8%. O visto en términos relativos con un descuento de 10%, 40% y 60% respecto de los índices accionarios de Latinoamérica, Emergentes y Desarrollados.

Lamentablemente el valor de las acciones no sube por el sólo hecho de estar descontado, sino que necesita de fuerzas que lo impulsen. De cambios positivos en la evolución de la lista de factores que está incidiendo en el ánimo de los inversionistas de acciones locales. En el mejor de los casos, es decir, que estos cambios sean positivos y no negativos, la gran pregunta es cuanto tiempo pasará antes de ver el desenlace de estos.

Volvamos a la lista de factores para evaluar su posible evolución y plazos. En cuanto a la inflación es esperable que el accionar de los bancos centrales logre contenerla y hacerla disminuir, sin embargo, se mantendría durante 2023 lejos aún de los rangos meta y a merced de riesgos geopolíticos relevantes. Respecto a las tasas de Política Monetaria estas aún tienen un largo camino por recorrer en Estados Unidos donde se espera que sigan subiendo durante la primera mitad de 2023, mientras que en Chile recién comenzaría a bajar en el segundo trimestre de 2023. Sobre el crecimiento económico, destacan las débiles perspectivas de crecimiento de Chile para 2023, año en el cual el PIB disminuiría un 2% mientras que la economía global crecería en esa misma magnitud. El escenario del precio del cobre tampoco es alentador ya que se mantendría presionado por una débil demanda en Europa y un sólido crecimiento de la oferta. Por último, las reformas en materias fundamentales de nuestra economía mantendrán un nivel de incertidumbre elevado por los próximos trimestres.

Durante 2022, el IPSA estuvo impulsado por resultados corporativos que fueron extraordinarios, tanto en magnitud como en el hecho de que no son sustentables. En cuanto a la magnitud el nivel de utilidad obtenido por las empresas del IPSA es actualmente históricamente alto sin embargo en buena parte se explican por factores no recurrentes tales como elevados precios de materias primas y de inflación. Dentro de este contexto, no esperamos los resultados corporativos sean nuevamente el salvavidas de las acciones locales. En unas pocas semanas más estaremos celebrando un nuevo año, sin embargo, sin razones, al menos respecto del IPSA, para estar optimistas.